Hacer un ramo de flores en casa: elegir flores, preparar los tallos, la técnica en espiral y cómo hacer que duren en el jarrón

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Con unas flores del mercado o del jardín y algunos trucos de florista, se puede montar un ramo bonito que dure una semana o más. No hace falta un curso: basta con elegir bien, preparar los tallos y cuidarlo después. Elegir las flores Flores principales: las más grandes y vistosas, alrededor de las que se construye el ramo, como rosas, peonías, hortensias, girasoles o lilium. Flores secundarias: más pequeñas, para rellenar, como claveles, alstroemerias, margaritas o lisianthus. Verdes: eucalipto, ruscus, pitosporo, olivo o romero. Dan volumen y unen el conjunto. Toques especiales: espigas, ramas, bayas o flores secas. En cuanto a colores, lo más fácil es combinar tonos de un mismo color o colores vecinos. Los contrastes fuertes son llamativos, pero piden mesura. Las flores de temporada suelen ser más baratas, más frescas y más bonitas. Preparar los tallos Quita todas las hojas que vayan a quedar bajo el agua: se pudren y ensucian el agua. Corta los tallos en diagonal, a unos 45 grados, con un cuchillo o unas tijeras bien afiladas, para que absorban mejor el agua. Si puedes, córtalos bajo el agua para que no entre aire en el tallo. Pon las flores en agua fresca y limpia una o dos horas antes de montar el ramo, para que se hidraten. En las rosas, quita las espinas de la parte baja con cuidado. La técnica en espiral Es la forma clásica de hacer un ramo redondo a mano: 1. Coge una flor principal en la mano. 2. Añade el siguiente tallo ligeramente inclinado, siempre en la misma dirección, girando el ramo en la mano poco a poco. 3. Alterna flores principales, secundarias y verdes, repartiéndolas de forma equilibrada. 4. Los tallos forman una espiral en el punto donde sujetas el ramo. Así el ramo mantiene la forma y se sostiene bien en el jarrón. 5. Ata el ramo en el punto de cruce con rafia o una cinta. 6. Corta los tallos a la misma altura para que se apoye bien. Composición en jarrón Si la espiral se te resiste, monta la composición directamente en el jarrón. Empieza por los verdes, cruzándolos: forman una estructura que sostiene las flores. Después coloca las principales, luego las secundarias y al final los detalles. Como referencia, el ramo suele medir entre una vez y media y dos veces la altura del jarrón. Para que duren más Jarrón limpio: las bacterias son el gran enemigo de las flores cortadas. Cambia el agua cada uno o dos días y recorta un poco los tallos. Usa el sobre de alimento para flores si lo traen. Aleja el ramo del sol directo, de los radiadores y de las corrientes de aire. No lo pongas junto a la fruta: desprende etileno, que acelera el marchitamiento. Retira las flores marchitas para que no estropeen al resto. Con un poco de práctica, montar un ramo propio se convierte en un pequeño ritual para alegrar la casa o hacer un regalo muy personal.

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