Raspberry Pi como servidor en casa: bloquear anuncios con Pi-hole, centro multimedia, domótica y cómo no perder datos
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La Raspberry Pi es un ordenador del tamaño de una tarjeta de crédito que consume muy poco y puede estar encendido todo el día. Por eso es perfecta como pequeño servidor doméstico. Estos son algunos de los proyectos más útiles y cómo hacerlos fiables.
Qué necesitas
Una Raspberry Pi; para tareas de servidor, mejor un modelo con 4 GB de memoria o más.
Una fuente de alimentación de calidad y de la potencia adecuada. Una fuente débil es la principal causa de cuelgues y errores.
Una tarjeta microSD de buena calidad o, mejor aún, un disco SSD por USB o con una placa adaptadora. El SSD aguanta mucho mejor la escritura constante.
Una caja con refrigeración, con disipador o ventilador.
Conexión por cable al router para mayor estabilidad.
Instalar el sistema
Descarga la herramienta oficial Raspberry Pi Imager, elige Raspberry Pi OS Lite, sin escritorio, y grábalo en la tarjeta o el SSD. En las opciones de la herramienta puedes configurar directamente el usuario, la contraseña y activar SSH para manejar la Pi desde tu ordenador. Después del primer arranque, actualiza el sistema.
Proyecto 1: Pi-hole, sin anuncios en toda la red
Pi-hole funciona como servidor DNS y bloquea las peticiones a dominios de publicidad y rastreo para todos los dispositivos de casa, incluidos teles y móviles. Tras instalarlo, indica la dirección de la Pi como servidor DNS en el router. Un panel web muestra cuántas peticiones bloquea. Si alguna web deja de funcionar, puedes añadirla a la lista blanca.
Proyecto 2: centro multimedia
Con programas como Jellyfin o Plex, la Pi sirve películas, series y música desde un disco externo a las teles, móviles y ordenadores de casa. Para vídeos pesados, conviene que los dispositivos reproduzcan el formato directamente, sin que la Pi tenga que convertirlo.
Proyecto 3: domótica
Home Assistant reúne dispositivos de distintas marcas, como bombillas, sensores y enchufes, en una sola interfaz, y permite crear automatizaciones, como encender las luces al atardecer. Muchas integraciones funcionan en local, sin depender de la nube.
Proyecto 4: almacenamiento y copias de seguridad
Con un disco externo, la Pi puede funcionar como un pequeño almacenamiento en red para archivos compartidos y copias de las fotos del móvil.
Seguridad
Usa contraseñas robustas o, mejor, claves SSH.
No abras puertos de la Pi a internet si no es necesario. Para acceder desde fuera, es más seguro usar una VPN.
Actualiza el sistema y los programas con regularidad.
Para no perder datos
Las tarjetas microSD se desgastan con la escritura continua. Usa un SSD si la Pi va a estar encendida siempre.
Haz copias de seguridad de la configuración y de los datos importantes en otro soporte.
No apagues la Pi desenchufándola: usa el apagado correcto. Un pequeño SAI ayuda si hay cortes de luz.
Empieza por un solo proyecto, como Pi-hole. Cuando funcione, verás lo fácil que es añadir los demás: la Pi puede con varias tareas a la vez.