Adoptar un perro: cómo preparar la casa, los primeros días y los cuidados básicos
TUREFF• •0
Adoptar un perro es una de las decisiones más bonitas que se pueden tomar, pero también un compromiso de muchos años: un perro vive de media entre 10 y 15 años. Tanto si adoptas un cachorro como un perro adulto de una protectora, prepararte bien hará que la adaptación sea mucho más fácil para los dos.
Antes de adoptar
Piensa en tu estilo de vida: el tiempo que pasas fuera de casa, el espacio que tienes y la actividad física que puedes ofrecer. Un perro joven y enérgico necesita mucho ejercicio; uno adulto y tranquilo puede encajar mejor en un piso.
Las protectoras conocen el carácter de sus perros y pueden ayudarte a elegir el que mejor encaja contigo.
Infórmate sobre la normativa de tu país o ciudad: identificación con microchip, vacunas obligatorias, licencias para razas consideradas potencialmente peligrosas o seguro de responsabilidad civil.
Lo que necesitas
Correa y collar o arnés con placa identificativa.
Cama, comederos para agua y comida, pienso adecuado a su edad y tamaño.
Juguetes para morder y una manta.
Bolsas para recoger los excrementos.
Retira cables, productos de limpieza, medicamentos y comida peligrosa del alcance del perro.
Los primeros días
Los primeros días son de adaptación. Muchos perros adoptados llegan nerviosos o asustados.
Dale un espacio tranquilo donde pueda descansar sin que le molesten.
Establece rutinas desde el principio: horarios fijos de comida, paseos y descanso. Los perros se sienten más seguros con rutinas.
No le abrumes con visitas ni con muchos estímulos nuevos al principio.
Ten paciencia: un perro adoptado puede necesitar semanas o incluso meses para mostrarse tal como es. Una regla orientativa habla de tres días para descomprimir, tres semanas para aprender la rutina y tres meses para sentirse en casa.
La alimentación
Usa un pienso completo de buena calidad, adaptado a la edad, tamaño y nivel de actividad.
Cambia de comida poco a poco, mezclando la antigua con la nueva durante una semana.
Agua fresca siempre disponible.
Alimentos tóxicos para los perros: chocolate, uva y pasas, cebolla y ajo, xilitol, que aparece en chicles y algunos productos sin azúcar, y huesos cocinados, que pueden astillarse.
El veterinario
Lleva al perro al veterinario en los primeros días para una revisión general.
El veterinario te indicará el calendario de vacunas, como la de la rabia, obligatoria en muchos lugares, y las vacunas frente a moquillo, parvovirus y otras enfermedades.
Desparasitación interna y externa periódica contra pulgas, garrapatas y, en algunas zonas, mosquitos que transmiten enfermedades.
La esterilización evita camadas no deseadas y puede prevenir algunos problemas de salud y de comportamiento. Consulta la edad adecuada.
Educación con refuerzo positivo
Premia lo que quieres que repita, con comida, caricias o juego, en lugar de castigar.
Empieza por lo básico: el nombre, sentarse, venir cuando lo llamas y caminar con la correa sin tirar.
Sesiones cortas, de 5 a 10 minutos, varias veces al día.
Si hay problemas de comportamiento, como miedo intenso o agresividad, busca un educador canino profesional.
¿Tienes un perro adoptado? Comparte su historia en los comentarios.