Hacer el Camino de Santiago por primera vez: qué ruta elegir, la credencial, los albergues y cómo preparar los pies
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Cada año cientos de miles de personas recorren el Camino de Santiago a pie, en bicicleta o incluso a caballo. Unos lo hacen por fe, otros por deporte, por cultura o por la necesidad de desconectar. Si es tu primera vez, estas claves te ayudarán a planificarlo.
Elegir ruta
Camino Francés: el más conocido y concurrido, desde los Pirineos hasta Santiago. Mucha infraestructura y ambiente.
Camino Portugués: desde Lisboa u Oporto, con una variante por la costa. Muy popular y algo más tranquilo.
Camino del Norte: por la costa cantábrica, paisajes espectaculares y más desniveles.
Camino Primitivo: desde Oviedo, considerado el original, exigente y precioso.
Camino Inglés: corto, desde Ferrol o A Coruña, ideal si tienes pocos días.
Si tienes una semana, una opción habitual es empezar en Sarria en el Francés o en Tui en el Portugués.
La credencial y la Compostela
La credencial es el «pasaporte» del peregrino: se sella en albergues, iglesias, bares y oficinas de turismo a lo largo del recorrido. Se consigue en parroquias, asociaciones de amigos del Camino o albergues de salida.
Para obtener la Compostela en la Oficina del Peregrino de Santiago hay que haber recorrido al menos los últimos 100 kilómetros a pie o a caballo, o 200 en bicicleta, con sellos que lo acrediten. En el último tramo se piden dos sellos al día. Comprueba los requisitos actuales en la web oficial de la Oficina del Peregrino.
Dónde dormir
Albergues públicos: baratos, sin reserva en muchos casos, por orden de llegada.
Albergues privados: algo más caros, muchos con reserva y más comodidades.
Pensiones y hoteles: para quien quiera descansar mejor.
En temporada alta, sobre todo en verano y en los últimos 100 km, conviene reservar o llegar pronto.
La mochila
Regla de oro: no más del 10 % de tu peso corporal.
Dos o tres mudas de ropa técnica que se seque rápido.
Un forro polar o chaqueta ligera y un chubasquero o capa de lluvia.
Chanclas para la ducha y el albergue.
Saco de dormir ligero o sábana saco.
Botiquín: tiritas para ampollas, vaselina, analgésicos.
Todo lo demás se puede comprar por el camino.
Los pies, lo más importante
Usa calzado ya probado durante semanas antes de salir, nunca nuevo.
Calcetines técnicos sin costuras; hay quien usa dos pares finos.
Ante el primer roce, para y protégelo antes de que salga la ampolla.
Las primeras etapas, cortas. Muchas lesiones vienen de querer hacer demasiados kilómetros al principio.
Cuándo ir
Primavera y otoño ofrecen buen clima y menos gente. El verano es caluroso en la meseta y muy concurrido. En invierno hay albergues cerrados y más lluvia, pero también una soledad muy especial.
El espíritu del Camino
Saluda con un «¡Buen Camino!», respeta el descanso en los albergues, lleva tu basura hasta la próxima papelera y deja la ruta como la encontraste. Y no tengas prisa: lo mejor del Camino suele estar en las conversaciones y en los pueblos por los que pasas.