Tarta de queso cremosa al estilo de La Viña: cinco ingredientes, sin base y con la superficie tostada
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La tarta de queso al horno de estilo «La Viña», nacida en un bar de San Sebastián, se ha hecho famosa en todo el mundo: es cremosa por dentro, casi fluida en el centro, sin base de galleta y con la superficie muy tostada, casi quemada. Es sorprendentemente fácil: cinco ingredientes, un bol y el horno muy caliente.
Ingredientes (molde de 20 a 22 cm)
750 g de queso crema a temperatura ambiente (tipo Philadelphia);
4 huevos grandes;
250 g de azúcar;
400 ml de nata para montar (35 % de materia grasa);
1 cucharada colmada de harina de trigo (unos 15 g).
El molde
Usa un molde desmontable y fórralo con dos hojas de papel de horno cruzadas, arrugándolas antes para que se adapten. El papel debe sobresalir del borde: la tarta sube mucho en el horno.
Preparación
Precalienta el horno a 210 o 220 °C, calor arriba y abajo.
Bate el queso crema con el azúcar hasta que quede liso.
Añade los huevos de uno en uno, batiendo después de cada uno.
Incorpora la nata y, por último, la harina tamizada. Mezcla sin batir en exceso para no meter demasiado aire.
Vierte la mezcla en el molde.
Horneado
Hornea unos 45 a 50 minutos, hasta que la superficie esté muy dorada, casi negra, y el centro tiemble como un flan cuando muevas el molde.
No te asustes por el color: forma parte de la tarta.
Si tu horno no dora bien, pon el gratinador los últimos 5 minutos, vigilando.
El reposo
Deja enfriar la tarta a temperatura ambiente (bajará y se agrietará un poco, es normal).
Después, mételo en la nevera al menos 4 horas. Para una textura más cremosa, puedes tomarla a temperatura ambiente; fría queda más firme.
Consejos
Todos los ingredientes deben estar a temperatura ambiente para que la mezcla quede lisa.
Si la prefieres menos fluida, hornea 5 minutos más o usa un molde algo más grande.
Se conserva hasta 4 días en la nevera, tapada.
Acompaña bien con mermelada de frutos rojos, aunque en San Sebastián se toma sola.