Lentejas estofadas con chorizo: la receta de la abuela, con o sin remojo, el sofrito y cuánto tiempo cocerlas
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Las lentejas estofadas son uno de los platos de cuchara más hechos en las casas españolas: baratas, sanas, sabrosas y perfectas para hacer en cantidad y comer varios días. Esta es la receta clásica con chorizo, verduras y un buen sofrito, que se puede adaptar fácilmente a una versión vegetariana.
Ingredientes (4 a 6 personas)
400 g de lentejas pardinas o castellanas;
1 chorizo para guisar (o dos pequeños) y, si se quiere, un trozo de panceta o morcilla;
1 cebolla, 1 pimiento verde, 1 zanahoria, 2 dientes de ajo;
1 tomate maduro rallado o 2 cucharadas de tomate frito;
2 patatas medianas;
1 cucharadita de pimentón dulce, 1 hoja de laurel;
aceite de oliva, sal y agua (unos 1,5 litros).
¿Hay que ponerlas en remojo?
Las lentejas pardinas, pequeñas, no necesitan remojo: basta con lavarlas bajo el grifo y quitar alguna piedrecita.
Las castellanas, más grandes, se pueden dejar en remojo unas horas para que se cuezan antes, aunque tampoco es imprescindible.
Cómo se hacen
Lavar las lentejas y ponerlas en una olla con el agua fría, el laurel, la zanahoria en rodajas y el chorizo entero o en trozos.
Mientras se calientan, preparar el sofrito: en una sartén con aceite, pochar la cebolla, el pimiento y el ajo picados durante unos 10 minutos. Añadir el tomate y cocinar cinco minutos más. Retirar del fuego, añadir el pimentón y remover rápido.
Echar el sofrito a la olla.
Cocer a fuego medio-bajo, con la olla tapada a medias.
A los 15 o 20 minutos, añadir las patatas peladas y «cascadas» en trozos.
Seguir cociendo hasta que lentejas y patatas estén tiernas: en total unos 40 minutos con pardinas y algo más con castellanas. En olla exprés, unos 10 o 12 minutos desde que sube la válvula.
Probar y salar al final, porque el chorizo ya aporta sal. Si espesan demasiado, añadir un poco de agua caliente.
Versión vegetariana
Sustituir el chorizo por más verduras (calabacín, calabaza, espinacas) y añadir un poco de comino y pimentón ahumado para dar sabor.
Consejos
Están mejores al día siguiente: se pueden guardar 3 o 4 días en la nevera o congelar por raciones.
Un chorrito de vinagre al servir, como hacen muchas abuelas, levanta el sabor.
Si te sientan pesadas, cuécelas con una hoja de laurel y un poco de comino, y empieza con raciones pequeñas.