Fabada asturiana: las fabes, el compango, el remojo y la cocción lenta sin remover
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La fabada asturiana es el plato más famoso de Asturias: fabes blancas, grandes y mantecosas, cocidas a fuego lento con el compango, que es el conjunto de chorizo, morcilla y carne de cerdo. Es contundente, ideal para los días de lluvia del norte, y su secreto está en la paciencia y en no romper las fabes. Así se prepara.
Ingredientes para 4 a 6 personas
500 g de fabes de la granja (la Faba Asturiana tiene indicación geográfica protegida);
2 chorizos asturianos;
2 morcillas asturianas;
1 trozo de lacón o paletilla curada;
1 trozo de panceta o tocino;
unas hebras de azafrán;
sal, solo al final y si hace falta.
El remojo
La víspera, pon las fabes en agua fría abundante, sin sal, durante 10 a 12 horas.
Pon también en remojo el lacón, si está muy salado, en otro recipiente.
La cocción
1. Pon las fabes escurridas en una cazuela ancha, mejor de barro o de hierro, y cúbrelas con agua fría apenas un dedo.
2. Añade encima el compango: chorizo, morcilla, lacón y panceta.
3. Lleva a ebullición a fuego medio y retira la espuma que salga, sobre todo al principio.
4. Baja el fuego al mínimo. La fabada debe hacer chup chup muy suave, nunca hervir a borbotones.
5. Cada vez que hierva con más fuerza, «asústala»: añade un chorrito de agua fría. Esto ayuda a que la piel de las fabes quede tierna y no se rompan.
6. No remuevas con cuchara: mueve la cazuela por las asas, con un vaivén suave, para que no se peguen.
7. A mitad de la cocción, añade el azafrán tostado y machacado.
8. Cuece entre 2 y media y 3 horas, hasta que las fabes estén mantecosas.
9. Prueba al final y sala si hace falta: el compango ya aporta mucha sal.
Reposo y servicio
Deja reposar la fabada al menos media hora, o mejor hazla de un día para otro: gana sabor.
Saca el compango, córtalo en trozos y sírvelo aparte en una fuente o sobre las fabes.
Acompaña con pan y, según la costumbre asturiana, con un culete de sidra.
Fabes con almejas y otras versiones
Las fabes con almejas son la versión marinera, más ligera, con almejas, ajo, cebolla, pimentón y un poco de vino blanco.
También hay fabes con liebre, con perdiz o con setas, y una versión vegetal con verduras para quien no come carne.
Consejos
Usa fabes de buena calidad y del año: las viejas cuestan más de cocer y se quedan duras.
Si el caldo queda muy líquido, aplasta unas pocas fabes y mézclalas para espesar.
Es un plato graso y salado: tómalo con moderación si cuidas la tensión o el colesterol.
Conservación
Guárdala en la nevera bien tapada y consúmela en dos o tres días. Al recalentar, añade un poco de agua y hazlo a fuego suave, moviendo la cazuela.