Gachas manchegas: la harina de almortas con ajo, pimentón y torreznos, el plato de invierno de La Mancha
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Las gachas manchegas son uno de los platos más humildes y contundentes de Castilla-La Mancha: una crema espesa hecha con harina de almortas (también llamadas titos), agua, aceite, ajo y pimentón, enriquecida con torreznos de panceta, chorizo o hígado. Es comida de pastores y de matanza, y se sigue preparando en invierno, sobre todo en días de lluvia o en reuniones familiares, para comerla directamente de la sartén.
Ingredientes (4 personas)
6 cucharadas colmadas de harina de almortas;
200 g de panceta para torreznos;
1 chorizo, opcional; hígado de cerdo, opcional;
4 dientes de ajo;
1 cucharada de pimentón dulce, y un poco de picante si se quiere;
1 cucharadita de comino, opcional;
aproximadamente 1 litro de agua;
aceite de oliva y sal.
Los torreznos
Cortar la panceta en dados y freírla en una sartén grande con un poco de aceite hasta que esté dorada y crujiente.
Si se usa chorizo o hígado, freírlos también en trocitos.
Retirar todo y reservar, dejando la grasa en la sartén.
El sofrito
En esa grasa, dorar los ajos enteros o en láminas y retirarlos (se pueden machacar luego con el comino).
Apartar la sartén del fuego y añadir la harina de almortas, removiendo para que se tueste ligeramente.
Añadir el pimentón, remover rápido para que no se queme.
Las gachas
Volver al fuego y añadir el agua poco a poco, sin dejar de remover para que no se formen grumos.
Echar el ajo machacado con el comino y la sal.
Cocer a fuego medio-bajo unos 20 minutos, removiendo, hasta que tengan textura de crema espesa y la harina pierda el sabor a crudo.
Si espesan demasiado, añadir un poco más de agua.
Servir
Echar por encima los torreznos y el chorizo, y llevar la sartén a la mesa.
Tradicionalmente se comen todos de la misma sartén, con cuchara o mojando pan, y cada uno «hace su camino» desde el borde.
Consejos
La harina de almortas se vende en supermercados de la zona y en tiendas de alimentación; es un plato para disfrutar de vez en cuando, no a diario.
Algunas familias añaden almejas, níscalos o uvas, que se comen junto a las gachas en otoño.
Hay también gachas dulces en otras regiones, pero las manchegas son siempre saladas.