Hámsteres para principiantes: sirio o enano, por qué las jaulas pequeñas no sirven, viruta profunda, la rueda del tamaño correcto y por qué es mejor solo
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El hámster suele ser la primera mascota de muchas familias porque parece pequeño, barato y fácil. En realidad tiene necesidades muy concretas: es nocturno, solitario y necesita mucho más espacio del que ofrecen las jaulas habituales de tienda. Si se cubren esas necesidades, es una mascota fascinante. Vive normalmente entre dos y tres años.
Sirio o enano
Hámster sirio o dorado: el más grande y el más fácil de manejar para principiantes. Es estrictamente solitario.
Hámsteres enanos, como el ruso, el Campbell o el roborovski: más pequeños y rápidos, más difíciles de coger en la mano. El roborovski, en particular, es muy veloz y es más para observar que para manipular.
El hámster chino se parece a un ratón, con una cola algo más larga.
Infórmate antes en la tienda o en el refugio sobre qué especie es exactamente y su edad.
Mejor solo
Los hámsteres sirios deben vivir siempre solos desde que son adultos jóvenes. Juntos se pelean y pueden herirse gravemente.
En las especies enanas, algunas parejas conviven, pero las peleas también son frecuentes. Para un principiante, lo más seguro es un solo hámster.
No se sienten solos: así viven en la naturaleza.
El espacio
La mayoría de las jaulas pequeñas con muchas barras y plataformas son demasiado pequeñas.
Busca una superficie de suelo amplia: muchas asociaciones de bienestar animal recomiendan como mínimo en torno a 100 × 50 cm de base, y más es mejor. Un terrario grande, un acuario adaptado con tapa ventilada o un recinto casero cumplen bien.
Lo que importa es la superficie del suelo, no la altura: los hámsteres no son buenos trepadores y una caída desde un piso alto puede herirlos.
Colócalo en una habitación tranquila, lejos del sol directo, de radiadores y de corrientes de aire. No en el dormitorio de un niño si le molesta el ruido nocturno.
Viruta profunda
A los hámsteres les encanta excavar. Pon una capa de sustrato de al menos 20 cm en parte de la jaula para que puedan hacer túneles.
Usa virutas de papel o de cáñamo sin perfume. Evita las virutas de pino o cedro sin tratar, que pueden irritar las vías respiratorias, y el algodón o «nidos» de fibra, que se enrollan en las patas.
Limpia a diario la zona que usa como baño y haz limpiezas grandes con poca frecuencia: cambiar todo el sustrato cada pocos días les estresa.
La rueda y el enriquecimiento
La rueda es imprescindible: un hámster puede correr kilómetros cada noche.
Debe ser de superficie lisa, sin barrotes, y lo bastante grande para que corra con la espalda recta. Para un sirio, de unos 28 cm de diámetro o más; para un enano, en torno a 20 cm o más.
Añade escondites, túneles, ramas de árboles frutales sin tratar, cajas de cartón y un baño de arena (arena para chinchillas sin polvo, no polvo de baño).
Las bolas de plástico para pasear por la casa no se recomiendan: el hámster no ve bien, se golpea y se estresa.
Alimentación
Una mezcla o pienso específico para hámsteres como base.
Pequeñas cantidades de verdura fresca: pepino, calabacín, brócoli, zanahoria.
De vez en cuando, un poco de proteína: huevo cocido, insectos secos.
Nunca: chocolate, cebolla, ajo, cítricos, almendras amargas, dulces ni comida salada.
Agua fresca siempre disponible, mejor en un cuenco pesado o en un bebedero que revises a diario.
Manejo y salud
El hámster es nocturno: no lo despiertes durante el día para jugar.
Gánate su confianza poco a poco, ofreciéndole comida con la mano dentro de la jaula. Cógelo con las dos manos en forma de cuenco, cerca del suelo.
Acude al veterinario de exóticos si observas diarrea o la zona de la cola húmeda, dientes demasiado largos, bultos, pérdida de peso o abultamiento de las mejillas que no se vacían.
Los hámsteres pueden transmitir algunas infecciones: lávate las manos después de tocarlos y supervisa siempre a los niños.