Hondarribia: la villa amurallada del Bidasoa, el barrio de la Marina, el Alarde, Jaizkibel y Hendaya
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Hondarribia (Fuenterrabía en castellano) es una villa de Gipuzkoa situada en la desembocadura del río Bidasoa, justo enfrente de Hendaya, ya en Francia. Tiene un casco histórico amurallado de calles empedradas y casas blasonadas, un barrio de pescadores con casas de colores, una de las mejores ofertas de pintxos de la costa vasca y, detrás, el monte Jaizkibel cayendo al mar.
Cómo llegar
Está a unos 20 km de San Sebastián, con autobuses frecuentes desde el centro.
El aeropuerto de San Sebastián se encuentra en el propio término de Hondarribia.
Desde Irún, que tiene estación de tren, se llega en autobús en pocos minutos.
El casco histórico
Se entra por la puerta de Santa María y se sube por la calle Mayor, con sus balcones de madera y escudos.
En lo alto está la plaza de Armas y el castillo de Carlos V, una fortaleza medieval convertida en Parador.
La iglesia de Santa María de la Asunción y del Manzano, gótica, y las murallas con sus baluartes.
El barrio de la Marina
El antiguo barrio de pescadores, con casas de balcones pintados de verde, azul y rojo y flores en las ventanas.
La calle San Pedro concentra muchos bares de pintxos: se va de barra en barra probando especialidades.
El Alarde
Cada 8 de septiembre se celebra el Alarde, un desfile que conmemora el fin del asedio de 1638. Es la fiesta grande de la villa y se vive con mucha intensidad.
Mar y monte
La playa de Hondarribia, amplia y tranquila, en la bahía de Txingudi.
El faro de Higer y la costa salvaje hacia el cabo.
El monte Jaizkibel, con rutas de senderismo y miradores sobre el mar; la carretera que lo cruza es muy popular entre ciclistas.
La ermita de Guadalupe, en la ladera, con vistas a la bahía.
Cruzar a Francia
Una pequeña lancha une Hondarribia con Hendaya en unos minutos, cruzando la bahía. Hendaya tiene una gran playa y el tren a la costa vasca francesa.
Consejos
En verano y fines de semana se llena: mejor ir entre semana o madrugar para aparcar.
Para comer en un restaurante conocido, reserva con antelación.
El tiempo cambia rápido en la costa: lleva algo de abrigo.