Horchata de chufa y horchata de arroz: la horchata valenciana con fartons, la mexicana con canela, cómo prepararlas en casa y por qué hay que tomarlas frescas
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Con el mismo nombre se conocen dos bebidas muy distintas. En Valencia, la horchata se hace con chufa y es el refresco del verano por excelencia. En México y Centroamérica, la horchata se hace con arroz y canela y acompaña tacos y comidas como agua fresca. Esta guía explica las dos y cómo hacerlas en casa.
La horchata valenciana
Se elabora con chufa, el pequeño tubérculo de una planta que se cultiva en la huerta valenciana, sobre todo en la comarca de L’Horta Nord, con Alboraya como su capital simbólica.
La chufa cultivada allí está protegida con la Denominación de Origen «Chufa de Valencia».
Se toma muy fría, a veces granizada, y se acompaña de fartons, unos bollos alargados y glaseados que se mojan en la horchata.
Las horchaterías tradicionales abren sobre todo en primavera y verano.
La horchata natural es más ligera y menos dulce que muchas versiones industriales. Mira la etiqueta para saber si es natural o pasteurizada.
Horchata de chufa en casa
Para un litro:
250 g de chufas;
1 litro de agua fría;
100 a 120 g de azúcar;
una ramita de canela y piel de limón, opcional.
1. Lava bien las chufas y déjalas en remojo en agua durante unas 24 horas, cambiando el agua un par de veces. Desecha las que floten o estén dañadas.
2. Escúrrelas y tritúralas con el litro de agua fría hasta obtener una pasta muy fina.
3. Deja reposar un par de horas en la nevera con la canela y la piel de limón.
4. Cuela con un colador fino y una tela limpia, apretando bien.
5. Añade el azúcar, remueve hasta disolverlo y sirve muy fría.
La horchata mexicana
En México es una de las aguas frescas más populares, junto con la jamaica y el tamarindo. Se hace con arroz, canela y azúcar, y a veces leche, vainilla o almendras.
Para unos dos litros:
1 taza de arroz blanco crudo;
1 raja de canela;
2 tazas de agua caliente para remojar y 4 a 5 tazas de agua fría;
1/2 taza de azúcar, o al gusto;
un poco de vainilla, y leche si se quiere más cremosa.
1. Remoja el arroz y la canela en el agua caliente al menos 4 horas o toda la noche.
2. Licúa el arroz con la canela y el agua del remojo hasta que quede muy fino.
3. Cuela con una tela o colador fino.
4. Añade el agua fría, el azúcar, la vainilla y la leche, mezcla y sirve con mucho hielo.
Tomarla fresca y segura
La horchata casera no lleva conservantes y se estropea rápido, sobre todo con calor. Guárdala en la nevera y tómala en uno o dos días.
Si huele agria, burbujea o tiene un sabor raro, tírala.
Usa agua potable y hielo de agua potable.
En puestos callejeros, prefiere los que mantienen la horchata fría y tapada y sirven de un recipiente limpio.
Para personas con alergias e intolerancias
La horchata de chufa no lleva leche y es apta para muchas personas con intolerancia a la lactosa, pero revisa siempre las etiquetas de los productos comerciales.
Las versiones con leche o almendras no son aptas para quien tenga alergia a esos ingredientes.
Un sabor de verano
Una horchata fría a la sombra, con fartons en Valencia o con unos tacos en México, es uno de esos pequeños placeres que valen la pena.