Cómo quitar manchas de aceite de la ropa: absorber, lavavajillas, agua caliente y manchas ya secas
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Una gota de aceite al cocinar o al comer y la camiseta parece perdida. «Cómo quitar manchas de aceite» es una de las búsquedas de limpieza más frecuentes, y casi siempre tiene solución si se trata antes de meter la prenda en la secadora.
Lo primero
No frotes con agua: extiende la grasa.
Retira el exceso con una cuchara o papel de cocina, dando toques.
Mira la etiqueta: la temperatura máxima de lavado y si se puede usar lejía o no.
Paso 1: absorber
Cubre la mancha con polvos de talco, maicena o bicarbonato.
Deja actuar entre 15 minutos y una hora; el polvo absorbe parte del aceite.
Sacude o cepilla el polvo.
Paso 2: desengrasar
Pon unas gotas de lavavajillas a mano directamente sobre la mancha, por los dos lados del tejido. El lavavajillas está hecho precisamente para disolver grasa.
Frota con suavidad con los dedos o un cepillo de dientes viejo.
Deja actuar 10 a 30 minutos.
Paso 3: lavar
Lava en la lavadora a la temperatura más alta que permita la etiqueta: el agua caliente ayuda a soltar la grasa.
Antes de secar, comprueba que la mancha se ha ido. Si queda una sombra, repite el lavavajillas y vuelve a lavar.
No uses la secadora ni planches hasta que la mancha haya desaparecido del todo: el calor la fija.
Manchas antiguas o ya secas
Humedece la zona con unas gotas de agua caliente y aplica lavavajillas o un quitamanchas en gel. Déjalo varias horas o toda la noche.
Para tejidos resistentes y blancos, un remojo con percarbonato de sodio (oxígeno activo) en agua caliente ayuda mucho.
En manchas muy grasas, como de aceite de motor, un desengrasante específico o un poco de alcohol en una zona discreta antes de lavar.
Tejidos delicados
Seda, lana o tejidos con la etiqueta «solo limpieza en seco»: absorbe con talco y llévalo a la tintorería indicando que es aceite. Los productos caseros pueden dejar cerco.
Otras manchas habituales
Sangre: siempre con agua fría, nunca caliente, y jabón; el agua oxigenada sirve en tejidos blancos.
Vino tinto: sal o agua con gas enseguida, y luego lavar.
Tomate: agua fría por el revés y lavavajillas; el sol ayuda a aclarar lo que quede en ropa blanca.