Pintura al óleo para principiantes: los materiales mínimos, el principio de «graso sobre magro», disolventes sin olor, secado y limpieza segura
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El óleo tiene fama de ser difícil, pero en realidad perdona mucho: se seca despacio, permite corregir durante horas y mezclar los colores directamente sobre el lienzo. Lo que sí necesita es entender unas pocas reglas sobre capas, secado y limpieza. Esta guía te ayuda a empezar con lo justo y sin riesgos.
Los materiales mínimos
Pinturas: no hace falta comprar veinte colores. Con blanco de titanio, un amarillo, un rojo, un azul ultramar, un ocre y un tierra tostada puedes mezclar casi todo. Las gamas de estudiante son suficientes para aprender; los colores de artista tienen más pigmento.
Pinceles: dos o tres de cerda para empastar, uno o dos sintéticos para detalles. Tamaños medios.
Soporte: lienzos imprimados, tablas o papel especial para óleo. Para practicar, el cartón entelado es barato.
Paleta: de madera, de vidrio o de papel desechable.
Una espátula para mezclar.
Un medio o aceite de linaza y un disolvente, sobre los que hablamos abajo.
Trapos de algodón o papel absorbente.
El principio de «graso sobre magro»
Es la regla más importante del óleo. Cada capa debe tener más aceite, es decir, ser más «grasa», que la capa de debajo.
Las primeras capas se diluyen con más disolvente y menos aceite: son magras y secan rápido.
Las capas siguientes llevan cada vez más aceite o medio.
Si pintas una capa magra sobre una grasa, la de arriba seca antes y se puede agrietar con el tiempo.
Si eres principiante, una forma sencilla de evitarlo es pintar en una sola sesión, húmedo sobre húmedo, lo que se llama alla prima.
Disolventes y ventilación
La trementina tradicional huele mucho y sus vapores irritan. Para pintar en casa es mejor un disolvente inodoro de baja toxicidad, específico para bellas artes.
Aun así, ventila la habitación, no pintes en un dormitorio cerrado y mantén los envases tapados.
También se puede pintar sin disolvente: limpiar el pincel con aceite y usar aceites o medios que no lo necesitan. Es una buena opción si tienes niños o mascotas.
Algunos pigmentos, como los de cadmio o cobalto, son tóxicos si se ingieren. No comas mientras pintas y lávate las manos al terminar.
El secado
El óleo no se seca por evaporación, sino porque el aceite reacciona con el oxígeno. Una capa fina puede estar seca al tacto en unos días; una capa gruesa, semanas.
Los colores secan a velocidades diferentes: las tierras secan más rápido; algunos blancos y negros, más despacio.
Antes de barnizar un cuadro hay que esperar mucho más, a menudo varios meses. Sigue la indicación del fabricante del barniz.
Limpieza segura
Retira el exceso de pintura del pincel con un trapo, enjuágalo en el disolvente y termina con agua tibia y jabón neutro, frotando la cerda en la palma de la mano.
No viertas disolvente ni restos de pintura por el desagüe. Deja reposar el disolvente usado en un bote cerrado: el pigmento se deposita en el fondo y puedes reutilizar el líquido limpio de arriba. Los restos llévalos a un punto limpio.
Muy importante: los trapos empapados en aceite de linaza pueden calentarse solos y llegar a arder. Extiéndelos al aire libre para que se sequen, o guárdalos en un recipiente metálico cerrado con agua, antes de tirarlos.
Primeros ejercicios
Haz una carta de colores: mezcla cada color con blanco en varios tonos para conocerlos.
Pinta un bodegón sencillo con un objeto y una luz lateral. Fíjate primero en las grandes masas de luz y sombra, no en los detalles.
Empieza con un pincel grande y deja los pinceles finos para el final.
Muchos ayuntamientos, centros culturales y escuelas de arte ofrecen talleres de pintura para adultos a precios asequibles. Pintar al lado de otros y ver cómo resuelven un problema es una de las formas más rápidas de aprender.