Pan con tomate: el pan de payés, el tomate de colgar, el aceite, el ajo y con qué acompañarlo

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El pan con tomate, pa amb tomàquet en catalán, es el gesto más sencillo y más querido de la cocina catalana: una rebanada de pan untada con tomate maduro, con un chorro de aceite de oliva y una pizca de sal. Acompaña el desayuno, las cenas de picoteo y casi cualquier embutido. Su gracia está en la calidad de tres o cuatro ingredientes. El pan Lo ideal es pan de payés, de corteza gruesa y miga densa, en rebanadas de un dedo de grosor. Se puede tostar ligeramente, a la brasa o en la tostadora, o usar sin tostar si es del día. Tostado, la superficie raspa mejor el tomate. El pan de coca, más plano y crujiente, también es muy popular. El tomate En Cataluña se usa el tomate de colgar o de ramallet: pequeño, de piel fina y mucha pulpa jugosa, que se conserva colgado durante meses. Cualquier tomate maduro y sabroso sirve. Evita los tomates duros y sin jugo. Cómo se hace 1. Corta el tomate por la mitad. 2. Frota la cara cortada sobre el pan, apretando, hasta que la miga se empape de pulpa y quede solo la piel en la mano. 3. Riega con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. 4. Añade sal al gusto. El orden también es motivo de debate: hay quien pone el aceite antes del tomate. Lo importante es que el pan quede jugoso, no empapado. ¿Con ajo o sin ajo? Muchos frotan primero un diente de ajo sobre el pan tostado. Es opcional: hay quien lo considera imprescindible y quien lo ve como un sacrilegio. Con qué acompañarlo Jamón, fuet, butifarra, longaniza, queso, anchoas del Cantábrico, tortilla de patatas o una butifarra a la brasa. En las calçotadas y en las comidas de campo, el pan con tomate siempre está en la mesa. En otras partes de España En Andalucía y en muchos bares del resto del país, la tostada con tomate se hace con tomate rallado y aceite, a veces con jamón por encima. Es una costumbre de desayuno muy extendida. Consejos Prepara el pan con tomate justo antes de comer: si espera, se ablanda. Usa un aceite de buena calidad, es la mitad del sabor. Para muchas personas, cada uno se unta su propio pan en la mesa con tomates partidos, aceitera y salero. Para comer sano Es un desayuno sencillo y equilibrado si se acompaña de fruta y alguna proteína. Controla la sal si tienes la tensión alta. Un símbolo El pan con tomate es tan catalán como la sardana; en muchos bares de Madrid se pide como «pantumaca». Pruébalo en cualquier bar de Barcelona: rara vez falla.

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