Aprender lengua de signos española: qué es la LSE, su reconocimiento legal, dónde estudiarla y cómo comunicarse con personas sordas

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La lengua de signos española (LSE) es la lengua de muchas personas sordas en España. Cada vez más gente la aprende: familiares, docentes, sanitarios, voluntarios o simplemente personas curiosas. Aprenderla abre la puerta a comunicarse con una comunidad con su propia cultura. Una lengua de verdad La LSE no es mímica ni el castellano hecho con las manos. Tiene su propia gramática, su orden de palabras y sus recursos expresivos. La expresión facial y los movimientos del cuerpo forman parte de la gramática: pueden indicar una pregunta, una negación o la intensidad de algo. Las lenguas de signos no son universales. Cada país tiene la suya, y en España conviven la LSE y la lengua de signos catalana (LSC), además de variantes regionales de signos. Las lenguas de signos de los países hispanohablantes de América también son distintas de la LSE. El reconocimiento legal La Ley 27/2007 reconoce las lenguas de signos españolas y regula los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas sordas, con discapacidad auditiva y sordociegas. Desde entonces ha crecido la presencia de intérpretes en la televisión, en los servicios públicos y en los actos oficiales. Por dónde empezar El alfabeto dactilológico, que deletrea con los dedos nombres y palabras sin signo propio. Es útil, pero no sustituye a los signos. Los signos de uso diario: saludos, familia, números, colores, días de la semana, preguntas. Fíjate en la configuración de la mano, el lugar donde se hace el signo, el movimiento, la orientación de la palma y la expresión facial. Cambiar uno de estos elementos puede cambiar el significado. Dónde estudiar Cursos de las federaciones y asociaciones de personas sordas, muchas integradas en la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE). A menudo los imparten profesores sordos, que son nativos de la lengua: es la mejor opción. Ciclos formativos de mediación comunicativa y estudios de interpretación de lengua de signos, para quien quiera dedicarse profesionalmente. Cursos en línea y diccionarios en vídeo, útiles para repasar, aunque no sustituyen la práctica con personas. Practicar y conocer la cultura sorda Acude a actividades, encuentros y asociaciones de personas sordas. La comunidad sorda tiene su historia, su humor y su cultura, y conocerlos es parte de aprender la lengua. No temas equivocarte: la mayoría de personas sordas valoran mucho el esfuerzo de quien aprende. Comunicarse con respeto Usa «persona sorda». La expresión «sordomudo» es incorrecta y está en desuso: la mayoría de las personas sordas pueden hablar. Para llamar la atención de una persona sorda, toca suavemente su hombro o haz un gesto dentro de su campo visual. Colócate de frente y en un lugar bien iluminado. Si la persona lee los labios, habla con naturalidad, sin gritar ni exagerar. Si hay intérprete, dirígete a la persona sorda, no al intérprete. No todas las personas sordas usan la lengua de signos; algunas prefieren el castellano oral o escrito. Pregunta cuál es la mejor forma de comunicaros. Aprender lengua de signos es un paso concreto hacia una sociedad más accesible para todos.

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